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Si bien los ecosistemas mediterráneos
han sufrido una larga historia de intervención humana, el
ritmo y la intensidad de los cambios ambientales asociados a la
actividad humana de las últimas décadas no tiene precedentes.
Este ritmo acelerado de los cambios requiere de un mejor conocimiento
de la ecología de estos sistemas tanto para poder anticipar
posibles pérdidas de biodiversidad, como para intervenir
y gestionar adecuadamente los recursos naturales de estos ecosistemas
con vistas a conservarla.
La mayoría de los bosques y formaciones
de matorrales mediterráneos están muy fragmentados,
tal como ocurre en buena parte de Europa central. Sin embargo
el
grado de conocimiento científico sobre la capacidad de migración
de las especies, mínimos demográficos o la cantidad
de variabilidad genética requeridos para su persistencia,
es muy inferior en el caso de los ecosistemas forestales mediterráneos
respecto a las formaciones templadas europeas. Además,
es precisamente en las zonas de clima mediterráneo
donde los modelos generales sobre cambio climático
predicen pérdidas
irreversibles en las formaciones vegetales debido al precario equilibrio
en el que sobreviven muchas de estas comunidades sometidas
a una
intensa sequía estival.
Esta red pretende contribuir al problema
de la conservación de la biodiversidad en ambientes forestales
mediterráneos, entendiendo biodiversidad en un sentido amplio:
No sólo variedad de especies, sino de procesos e interacciones.
La variación en el uso del territorio unido al cambio climático
tendrán y están teniendo ya un fuerte impacto en los
ecosistemas forestales mediterráneos. Al problema común
en estos sistemas de pérdida de vegetación y suelo
por erosión se suman episodios de sequía inusualmente
severos, fuegos intensos y sobre-pastoreo. La forma en que estos
eventos pueden afectar a la biodiversidad es incierta debido a la
compleja red de interacciones entre los distintos factores y escalas.
A pesar del esfuerzo general que han realizado
muchos países para conocer la biodiversidad de sus ecosistemas,
aún se carece de una visión integrada que permita
una correcta gestión de los recursos naturales con
vistas a una conservación, y restauración,
de la biodiversidad. Y una vez más, esto es especialmente
urgente en el ámbito
mediterráneo. Cada vez existe un mayor consenso entre científicos
y conservacionistas sobre la necesidad de integrar una variedad
de aproximaciones al problema de la conservación de ecosistemas
forestales en un escenario de cambio global. Integración
que hará posible una valoración mas completa de
estos ecosistemas, abriendo las vías para un auténtico
uso sostenible de los mismos. Esta integración requiere
aunar diversos campos como ecología vegetal, ecofisiología,
genética, biología de la conservación,
ecología
de las perturbaciones y biodiversidad, sistemática y biogeografía
vegetal. Una aproximación multidisciplinar de este tipo
sólo
es posible mediante el establecimiento de redes de trabajo y la
coordinación de grupos y científicos especialistas
en las diversas áreas del conocimiento.
La presente red se apoya en el creciente
interés de muchos ecólogos españoles por
trabajar juntos para evitar redundancias y ganar en competitividad,
complementariedad
y alcance en sus investigaciones demostrada en las interacciones
entre los miembros de la red andaluza REDBOME (incluidos en
GLOBIMED)
y las colaboraciones entre investigadores de GLOBIMED que participaron
conjuntamente en las propuestas de los proyectos europeos WOODYMED
y AIDMED (V Programa Marco). La organización de esta red
se basa, pues, en colaboraciones ya iniciadas, lo cual garantiza
su viabilidad incorporando, al mismo tiempo, grupos de investigación
nuevos, repartidos en diversos organismos y regiones españolas,
asegurando una mayor multidisciplinariedad y una mayor capacidad
de difusión de los resultados.
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